Monday.com, la compañía de software de gestión de proyectos con sede en Tel Aviv, anunció recientemente que despedirá a más de 600 empleados, lo que representa aproximadamente el 20% de su fuerza laboral. Este recorte se enmarca dentro de un plan de reestructuración vinculado a su transformación de producto, marketing y estrategia comercial, en apoyo a un modelo operativo más ágil y enfocado en el crecimiento impulsado por inteligencia artificial (IA).
La empresa, que cuenta con dos oficinas en Estados Unidos, proyecta incurrir en cargos de reestructuración netos de entre 45 y 55 millones de dólares. A pesar de estos despidos, Monday.com anticipa un crecimiento de ingresos de hasta el 20% interanual para 2026. El cofundador Eran Zinman comunicó a los empleados que esta decisión no busca reducir costos ni reemplazar personal con IA, sino más bien adaptar la organización a una visión centrada en IA que se estableció hace aproximadamente un año.
El contexto de estos despidos es preocupante. Desde el inicio de 2026, las empresas tecnológicas en Estados Unidos han recortado cerca de 140,000 empleos, con gigantes como Amazon, Oracle, Meta y Microsoft responsables de casi 50,000 de esos despidos. Un análisis del Financial Times indica que las compañías que citan la IA como motivo para los recortes han tenido un rendimiento inferior al Nasdaq en casi un 10% en los 30 días de negociación posteriores a sus anuncios, lo que sugiere una falta de confianza del mercado en sus justificaciones.
Sin embargo, no todo es negativo. Empresas enfocadas en IA, como Anthropic y OpenAI, están contratando rápidamente, absorbiendo parte del talento que se ha perdido en otras áreas de la industria. Además, dentro de algunas de las compañías que están realizando despidos, la reestructuración implica un cambio de roles en lugar de una reducción total de personal. Por ejemplo, Meta trasladó a aproximadamente 7,000 empleados a nuevos roles centrados en IA, a pesar de haber despedido a 8,000.
La situación actual plantea un desafío para las empresas medianas en Chile y Latinoamérica, que deben considerar cómo la adopción de IA puede impactar sus estructuras laborales y estrategias de crecimiento. La transformación hacia un modelo más digital y automatizado es inminente, y las decisiones que se tomen ahora serán cruciales para la competitividad futura.




Comentarios